En FCL, el cliente alquila todo el contenedor, lo carga en su almacén y lo precinta. El flete se cobra por contenedor, vaya lleno o medio vacío, y la naviera no ve la mercancía: el conocimiento dirá «said to contain».
Conviene cuando el volumen se acerca a la capacidad del contenedor o cuando la mercancía es delicada y no quiere compartir espacio. El remitente es responsable de la estiba interior y de declarar la VGM antes del embarque.